Una parálisis operativa forzaría al país a importar combustibles a precios internacionales para cubrir la demanda interna, especialmente en la región Caribe, Antioquia y el centro del país. La Unión Sindical Obrera (USO) ha calificado la medida como un “ataque” y alertó que pone en riesgo más de 4.600 empleos directos e indirectos. La fragilidad financiera de la empresa agrava la situación; en 2024, Reficar reportó una pérdida neta de 262.863 millones de pesos, lo que limita su capacidad para absorber un choque financiero de esta magnitud. Adicionalmente, el conflicto tiene implicaciones para Ecopetrol, ya que sus contratos de emisión de bonos contienen cláusulas que consideran un embargo superior a los 100 millones de dólares como un evento de 'default' o incumplimiento, lo que podría afectar su calificación crediticia y el acceso a los mercados de capital.