La reforma ha encontrado una fuerte resistencia en el Congreso.

Partidos como Cambio Radical y el Partido Liberal han anunciado su rechazo unificado, argumentando que el país no necesita más impuestos. El representante Óscar Darío Pérez, del Centro Democrático, afirmó que aunque se requiere una reforma estructural, “no es esta que afecta a la clase media y de a pie”. El ministro (e) de Hacienda, Carlos Betancourt, ha defendido el proyecto como indispensable para el ajuste fiscal y la inversión pública, asegurando que el Gobierno no tiene un “plan B”.

La discusión formal iniciará a mediados de noviembre, con un cronograma ajustado que añade presión al debate.