Sin embargo, el proyecto mantiene propuestas controvertidas como el aumento de impuestos a licores, lo que ha generado alertas en departamentos como Cauca, cuyos ingresos dependen en un 60% de estos gravámenes, y que advierten un posible aumento del contrabando. El sector empresarial ha sido uno de los opositores más firmes. La Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI) solicitó formalmente al Congreso archivar el proyecto, argumentando que tendría graves repercusiones en “la inversión, competitividad... el crecimiento e inflación”. La ANDI critica que la tasa nominal combinada para inversionistas podría llegar hasta el 70,5%, además de cuestionar el aumento del impuesto al patrimonio. Políticamente, el proyecto carece de un respaldo mayoritario.

Partidos como Cambio Radical y el Liberal han anunciado su voto en contra, y no hay un ambiente favorable para su aprobación.

Con los ponentes ya designados en las comisiones económicas, la discusión comenzará a mediados de noviembre, pero los tiempos ajustados antes del fin de la legislatura en diciembre complican su trámite.