La campaña se centrará en contactar a 1.133 deudores cuyas obligaciones tributarias se acumularon entre los años 2012 y 2025.
Según Luis Fernando Granados, director de Cobro de la Secretaría de Hacienda, el objetivo principal es lograr que los responsables se pongan al día de manera voluntaria antes de recurrir a medidas más drásticas. La estrategia de la administración distrital consiste en una fase de persuasión, contactando directamente a los morosos para que normalicen su situación. Sin embargo, la entidad ha sido clara en que si no se obtiene una respuesta positiva, se procederá con acciones coactivas, como el embargo de cuentas bancarias o de bienes de los deudores. Esta ofensiva de cobro forma parte del compromiso de la administración por sanear la cartera de impuestos de la ciudad y asegurar los recursos necesarios para financiar proyectos en áreas prioritarias. La recuperación de estos fondos es fundamental para el presupuesto de inversión pública de Bogotá, que financia obras de infraestructura, programas sociales y otros servicios para los ciudadanos.












