Analistas económicos, como los del Banco de Bogotá, anticipan que el faltante para todo el año 2025 podría ubicarse entre $8 y $10 billones.

La situación ha sido calificada en algunos análisis como una combinación de “burocracia extrema y recaudación mínima”, donde la presión política sobre una entidad técnica termina por menoscabar su capacidad operativa.

La sobreestimación de los ingresos, que según algunos informes supera el 4% del PIB, obliga al Gobierno a recurrir a medidas como el endeudamiento o el recorte de gastos, opciones que conllevan costos sociales y económicos significativos para el país.