Al eliminar esta figura y establecer una tarifa única y más baja, se espera que las empresas más pequeñas “puedan operar con menores costos financieros, liberar recursos para invertir y formalizar sus actividades”.

El proyecto estima que la medida podría incrementar el recaudo fiscal en aproximadamente 6 billones de pesos, equivalentes al 0,6% del PIB. Sin embargo, el Ministerio de Hacienda y Crédito Público ha expresado serias reservas, advirtiendo que, aunque el recaudo podría aumentar, la medida podría generar “efectos adversos sobre la actividad económica” y provocar desequilibrios significativos en la carga tributaria entre diferentes sectores productivos.