Un proyecto de ley radicado en el Senado propone una transformación estructural del sistema impositivo colombiano: sustituir el Impuesto al Valor Agregado (IVA) del 19% por un impuesto nacional al consumo del 8%. La iniciativa, presentada por el senador liberal Alejandro Chacón, busca principalmente simplificar el sistema tributario y aliviar la carga financiera y administrativa de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes). El argumento central de los ponentes es que el actual sistema de IVA, con su complejo mecanismo de impuestos descontables, es una barrera para las mipymes, que a menudo carecen de la infraestructura contable para aprovecharlo y terminan asumiendo la tarifa plena. Según cifras de la DIAN citadas en la propuesta, las grandes empresas concentran cerca del 88% de los impuestos descontables.
Al eliminar esta figura y establecer una tarifa única y más baja, se espera que las empresas más pequeñas “puedan operar con menores costos financieros, liberar recursos para invertir y formalizar sus actividades”.
El proyecto estima que la medida podría incrementar el recaudo fiscal en aproximadamente 6 billones de pesos, equivalentes al 0,6% del PIB. Sin embargo, el Ministerio de Hacienda y Crédito Público ha expresado serias reservas, advirtiendo que, aunque el recaudo podría aumentar, la medida podría generar “efectos adversos sobre la actividad económica” y provocar desequilibrios significativos en la carga tributaria entre diferentes sectores productivos.
En resumenLa propuesta de reemplazar el IVA por un impuesto al consumo ha generado un intenso debate entre los beneficios de la simplificación para las pymes y los riesgos de distorsiones económicas y fiscales. El futuro de esta ambiciosa reforma dependerá de la capacidad de sus proponentes para conciliar estas visiones opuestas en el Congreso.