La iniciativa, impulsada por el senador liberal Alejandro Chacón, pretende simplificar la tributación y aliviar la carga financiera de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes). El argumento central del proyecto es que el actual sistema del IVA, con su complejo mecanismo de impuestos descontables, beneficia desproporcionadamente a las grandes empresas, que según cifras de la DIAN concentran cerca del 88% de dichos descuentos. Los ponentes sostienen que las mipymes, al carecer de la infraestructura contable y tecnológica para gestionar estos descuentos, terminan asumiendo la tarifa plena del 19%. Con la nueva propuesta, se eliminaría la figura de los descontables, creando un esquema más simple y transparente. “Con un impuesto al consumo más bajo, estas empresas podrán operar con menores costos financieros, liberar recursos para invertir y formalizar sus actividades sin enfrentar la maraña contable del IVA”, señala el texto de la propuesta. Además, el proyecto destinaría parte del recaudo a fines específicos: 0,5 puntos para salud, 0,5 puntos para educación básica y media, y un 40% para la educación superior pública.

A pesar de sus potenciales beneficios, la iniciativa ha generado preocupación en el Ministerio de Hacienda y Crédito Público. La cartera advierte que, aunque el cambio podría incrementar el recaudo fiscal en aproximadamente $6 billones (0,6% del PIB), también podría generar “efectos adversos sobre la actividad económica” y provocar “desequilibrios en la carga tributaria entre los diferentes sectores productivos”.