Del monto total recaudado, $5,7 billones corresponden al impuesto a cargo pagado directamente con las declaraciones, mientras que la mayor parte, $17,9 billones, proviene de anticipos y retenciones practicadas a lo largo del año. La entidad destacó la ampliación de la base tributaria, con 763.036 personas que declararon por primera vez. El director encargado de la DIAN, Carlos Emilio Betancourt, calificó el proceso como “eficiente, estable y sin contingencias por indisponibilidad del sistema”. Atribuyó el éxito al fortalecimiento de la infraestructura tecnológica, que incluyó pruebas de carga y estrés para asegurar la estabilidad ante la alta demanda. Además, la DIAN robusteció sus mecanismos de ciberseguridad, logrando detectar y bloquear más de 4.178 eventos maliciosos, como intentos de acceso no autorizados. Las herramientas digitales también jugaron un papel crucial: las visitas al micrositio de renta aumentaron un 18,5 % y se dispusieron más de 7,5 millones de declaraciones sugeridas para simplificar el trámite. La estrategia se complementó con una robusta atención al ciudadano, con más de 800 servidores públicos orientando a más de 513 mil personas y gestionando más de 834 mil transacciones.