Las principales empresas de licores destilados en Colombia, tanto nacionales como internacionales, han expresado su profunda preocupación por la propuesta de reforma tributaria del Gobierno, que contempla un aumento de hasta el 40 % en la carga fiscal para las bebidas alcohólicas. Advierten que esta medida podría tener consecuencias graves para la economía, el empleo formal y la salud pública, al incentivar el mercado ilegal. En una declaración conjunta respaldada por gremios como la Asociación Colombiana de Industrias Licoreras (ACIL) y Prolicores, empresas como la Fábrica de Licores de Antioquia, Industria Licorera de Caldas y multinacionales como DIAGEO y Pernod Ricard, señalaron que el incremento impositivo podría hacer que el consumo de licor ilegal, que actualmente representa el 22,4 % del mercado, se dispare hasta un alarmante 50 %. Esto no solo reduciría el recaudo fiscal, sino que también aumentaría los riesgos para la salud de los consumidores por la exposición a bebidas adulteradas. El sector, que representa el 1,5 % del PIB nacional y genera más de 200.000 empleos, aporta anualmente 3,9 billones de pesos al fisco, recursos que financian la salud y educación en los departamentos.
Las licoreras argumentan que un impuesto excesivo afectaría esta contribución y castigaría a una industria formal.
El comunicado concluye con un llamado al diálogo técnico: “Hoy no hay marcas, hay un país unido por la legalidad, el empleo, la cultura y la vida de los colombianos”.
En resumenLa industria licorera de Colombia se ha unido para advertir que el aumento de impuestos de hasta un 40 % propuesto en la reforma tributaria podría duplicar el mercado de licor ilegal, afectando el recaudo, el empleo formal y la salud pública. El sector pide un diálogo constructivo con el Gobierno para evaluar los impactos económicos y sociales de la medida.