A pesar de las aclaraciones, la propuesta ha sido ampliamente criticada.

Gremios como Asocapitales, Asobancaria y Colombia Fintech, así como centros de pensamiento como Fedesarrollo y Anif, han manifestado su preocupación.

Advierten que la medida podría encarecer los costos de transacción, desincentivar el uso de medios digitales y fomentar un regreso al efectivo, lo que afectaría especialmente a micro y pequeños comercios con márgenes de ganancia reducidos. Luis Fernando Mejía, director de Fedesarrollo, calificó la propuesta como “un tiro en el pie” que podría frenar la consolidación de sistemas de pago inmediato como Bre-B, una iniciativa del Banco de la República diseñada para ser de bajo costo y promover la formalización.