Las obligaciones más gestionadas corresponden al Impuesto sobre las Ventas (IVA) y la Retención en la Fuente.

La DIAN enfatiza que el objetivo de este centro es preventivo y de cercanía, bajo el lema “El Centro Nacional de Cobro no sanciona, acompaña”. Para garantizar la seguridad y evitar fraudes, cada llamada es respaldada por un código único de autenticación que el contribuyente recibe previamente por correo electrónico. La estrategia se complementa con campañas pedagógicas para incentivar la presentación de declaraciones omitidas y la corrección voluntaria de inexactitudes.