Un saldo a favor se genera cuando los pagos anticipados de un contribuyente, como las retenciones en la fuente, superan el monto final del impuesto a cargo liquidado en su declaración. Ante esta situación, el ciudadano tiene dos opciones: solicitar la devolución del dinero en efectivo o imputar ese saldo para cubrir obligaciones tributarias de periodos futuros, una opción recomendada por contadores por su menor cantidad de trámites. Para quienes optan por la devolución, el proceso se puede realizar de manera digital a través del Servicio Informático de Devoluciones de la DIAN, siempre que se cuente con firma electrónica. La solicitud puede presentarse al día siguiente de haber radicado la declaración de renta y se tiene un plazo de hasta dos años para hacerlo. Los tiempos de respuesta de la DIAN varían: para los casos que cumplen con los requisitos de devolución automática, el plazo es de 15 días; si se presentan garantías, es de 20 días; y en los casos comunes, puede tardar hasta 50 días. Según cifras de la entidad, en 2024 se realizaron más de 50.000 devoluciones por un valor total que superó los 22 billones de pesos, lo que demuestra la relevancia de este proceso para los contribuyentes.