Este cambio representa el cuarto director que lidera la entidad tributaria durante la administración del presidente Gustavo Petro, generando incertidumbre en un momento fiscal desafiante. La salida de Llinás se produce después de aproximadamente nueve meses en el cargo, que desempeñaba de manera simultánea con la dirección de la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF). Según diversas fuentes, su relevo se debería a “incomodidades” con su gestión desde la Casa de Nariño, en un contexto de incumplimiento de las metas de recaudo y problemas administrativos, como el vencimiento de deudas por más de 5 billones de pesos que el Estado ya no podría cobrar. El nuevo director (e), Carlos Emilio Betancourt Galeano, es un economista de la Universidad Nacional con 36 años de experiencia en el sector público, con una maestría en Economía del Instituto Torcuato Di Tella. Ha ocupado cargos como superintendente delegado para Acueducto y Alcantarillado y director de Economía y Finanzas Distritales de la Contraloría de Bogotá. Se presume que Betancourt mantendrá su rol como viceministro general de Hacienda mientras dirige la DIAN, asumiendo una doble responsabilidad en un momento en que la entidad es estratégica para las finanzas del país. Este nombramiento ocurre mientras se espera la radicación de la ponencia de una nueva reforma tributaria en el Congreso, clave para enfrentar un déficit presupuestario que supera los 16,3 billones de pesos.