Esta tendencia refleja un esfuerzo concertado para integrar el creciente mercado de activos digitales en los marcos tributarios tradicionales y combatir la evasión fiscal.
En Colombia, se alerta de manera general que no pagar impuestos sobre las tenencias de criptomonedas puede acarrear "multas cuantiosas y problemas legales", lo que indica que la DIAN está prestando mayor atención a estas transacciones.
Este enfoque no es aislado.
En el Reino Unido, la autoridad fiscal (HMRC) ha adoptado una postura aún más proactiva, enviando 65.000 cartas de advertencia a inversores de criptomonedas para recordarles sus obligaciones.
Expertos en ese país señalan que incluso aquellos que no han recibido una notificación podrían tener deudas pendientes, lo que subraya la responsabilidad del contribuyente de informarse y cumplir. Este panorama demuestra que los reguladores fiscales están cerrando el cerco sobre un sector que hasta hace poco operaba en una zona gris regulatoria.
La creciente sofisticación de las herramientas de rastreo de transacciones en blockchain permite a las autoridades identificar a los contribuyentes que omiten sus ganancias, haciendo cada vez más riesgoso el incumplimiento en la declaración de estos activos.









