Un saldo a favor ocurre cuando las retenciones y anticipos pagados durante el año superan el impuesto final a cargo.

Los contribuyentes pueden solicitar esta devolución o imputarla a obligaciones futuras.

El no cumplimiento de la declaración dentro de los plazos establecidos acarrea una sanción mínima de $498.000 para 2025, incluso si no hay impuesto a pagar.