El ministro Ávila ha enfatizado que la reforma tendrá un enfoque progresivo, concentrando la carga en los “estratos medio-altos y altos”, y ha expresado su confianza en “construir mayorías” para su aprobación en un año preelectoral. La no aprobación de la ley obligaría al gobierno a realizar ajustes presupuestarios significativos, en un contexto en el que el déficit fiscal podría alcanzar el 8,2% del PIB sin estos nuevos ingresos.