El primer director del gobierno fue Luis Carlos Reyes.

La salida de Llinás se debería a “incomodidades” con su gestión desde la Casa de Nariño. Uno de los problemas citados es que, durante su administración, la DIAN dejó vencer deudas por más de $5 billones, lo que impidió al Estado cobrar legalmente esos recursos. Su gestión se desarrolló en un contexto fiscal desafiante, con la tarea de alcanzar una ambiciosa meta de recaudo para financiar el Presupuesto General de la Nación de 2025, que enfrenta un déficit significativo. Para hacer frente a la falta de liquidez, Llinás impulsó medidas como el adelanto en el pago de la retención en la fuente. Su reemplazo como director encargado será Carlos Betancourt, actual viceministro de Hacienda y exjefe de la Oficina de Estudios Económicos de la DIAN. La transición se produce en un momento crucial, mientras el Ministerio de Hacienda prepara la radicación de una nueva reforma tributaria, un proyecto clave para la sostenibilidad de las finanzas públicas.