Los operativos se llevaron a cabo en octubre en diversas localidades como Chapinero, Usaquén, Teusaquillo y Fontibón, afectando a restaurantes, bares, tiendas e incluso dos instituciones de salud.
La sanción consiste en un cierre de tres días, aplicado tras agotar el debido proceso administrativo. Patricia González Vasco, directora seccional de Impuestos de Bogotá, explicó que el objetivo no es meramente sancionatorio, sino garantizar el cumplimiento y promover la legalidad. “Invitamos a la comunidad a reconocer su responsabilidad al exigir la factura electrónica y a los empresarios a cumplir con la obligación de expedirla”, manifestó. La DIAN se apoya en su Centro de Monitoreo de Facturación Electrónica, una herramienta tecnológica que permite identificar en tiempo real a los comercios que no cumplen con la normatividad. El caso más notorio fue el de La Puerta Falsa, fundado en 1816 y considerado un patrimonio cultural de la ciudad. Sus administradores aclararon en un comunicado que el cierre no se debió a evasión fiscal, sino a un problema de comunicación, ya que las notificaciones de la DIAN fueron enviadas a un correo electrónico inactivo, lo que les impidió responder a tiempo. A nivel nacional, la DIAN ha emitido 272 órdenes de cierre en lo que va del año por infracciones similares.










