Esta doble aproximación busca mejorar el recaudo y facilitar el cumplimiento a los contribuyentes con obligaciones pendientes.
Por un lado, la entidad ha reiterado su facultad para iniciar procesos de cobro coactivo que pueden culminar en el embargo de cuentas bancarias, salarios, bienes muebles e inmuebles. Esta medida se aplica a deudas por impuestos, sanciones e intereses, y se activa después de agotar las instancias administrativas de notificación. Los contribuyentes con deudas superiores a cinco salarios mínimos ($7.117.500) y con más de seis meses de mora pueden ser incluidos en el Boletín de Deudores Morosos del Estado.
Por otro lado, la DIAN ha fortalecido su enfoque preventivo y de acompañamiento. Su Centro Nacional de Cobro, que opera con 60 funcionarios especializados, ha logrado que más de 531.000 contribuyentes regularicen sus obligaciones en los primeros nueve meses de 2025. El centro realiza un promedio de 2.000 llamadas diarias, enfocándose en deudas con menos de 120 días de mora. El director (e) de la DIAN, Luis Eduardo Llinás Chica, destacó el uso de "analítica de datos, cruces de información y estrategias basadas en neurociencia" para mejorar la efectividad del contacto. La entidad subraya que el CNC "no sanciona, acompaña", buscando facilitar soluciones antes de que las deudas generen procesos más complejos y costosos para el ciudadano.










