Una vez finalizado el calendario tributario, la DIAN inicia el proceso de devolución de saldos a favor para aquellos contribuyentes que pagaron más impuestos de los que les correspondía. Los ciudadanos tienen la opción de solicitar el reembolso en efectivo o utilizar el saldo para compensar futuros impuestos. Un saldo a favor se genera comúnmente cuando las retenciones en la fuente practicadas durante el año gravable superan el monto final del impuesto sobre la renta a cargo. Según la DIAN, en 2024 se realizaron más de 50.000 devoluciones por un total que superó los $22 billones. Los contribuyentes tienen dos vías: la primera, recomendada por contadores por su simplicidad, es imputar el saldo para pagar impuestos de años futuros. La segunda es solicitar la devolución del dinero, opción preferida cuando los montos son altos.
El proceso de solicitud se realiza a través del Servicio Informático de Devoluciones, para lo cual es indispensable contar con firma electrónica. Se debe diligenciar el formato 120 (Relación de retenciones) y el formato 1220 por cada año en que se haya arrastrado el saldo.
Los tiempos de devolución varían: puede tardar 15 días para quienes cumplen los requisitos de devolución automática, 20 días para quienes presentan garantías, y hasta 50 días en casos comunes.
Para acceder al beneficio, es crucial tener el RUT actualizado, no tener obligaciones pendientes con la DIAN y que la declaración no haya sido objeto de corrección, entre otros requisitos.
En resumenLos contribuyentes que pagaron impuestos en exceso pueden reclamar su saldo a favor ante la DIAN. Tienen la opción de recibir un reembolso en efectivo, con plazos de entre 15 y 50 días, o utilizarlo como crédito para futuras obligaciones tributarias, facilitando así la regularización de su situación fiscal.