Según Ávila, el impuesto de renta solo afectará a personas con ingresos superiores a $10,2 millones mensuales, con tarifas que aumentan progresivamente.

En cuanto al impuesto al patrimonio, se contemplan incrementos para quienes posean bienes por encima de $2.000 millones.

El sector financiero también será un pilar del recaudo, ya que el ministro considera que "debe aportar más a las finanzas del país, sobre todo a los programas sociales que son altamente redistributivos". A pesar de las críticas, como las del senador Efraín Cepeda, quien advirtió que no votará "con los ojos cerrados 16 billones", el Gobierno confía en que el consenso logrado en el presupuesto creará un "ambiente favorable" para construir mayorías y aprobar la reforma antes de que finalice el año.