El director general encargado de la DIAN, Luis Eduardo Llinás Chica, atribuyó la efectividad del centro al uso de tecnología y estrategias conductuales. “La DIAN se apoya hoy en el uso de analítica de datos, cruces de información y estrategias basadas en neurociencia aplicada al comportamiento del contribuyente”, explicó. Este enfoque permite identificar con precisión la capacidad de pago de cada deudor y la mejor manera de contactarlo para ofrecer soluciones.

La entidad subraya que el objetivo principal es facilitar el cumplimiento voluntario, bajo el lema: “El Centro Nacional de Cobro no sanciona, acompaña”.

Las obligaciones más gestionadas a través de este canal corresponden al Impuesto sobre las Ventas (IVA) y la Retención en la Fuente. Para garantizar la seguridad, cada llamada es respaldada por un código de autenticación que el contribuyente recibe previamente por correo electrónico, validando la legitimidad del contacto.