Estos desarrollos reflejan las complejidades políticas y técnicas de la tributación sobre bebidas alcohólicas. El ministro de Hacienda, Germán Ávila, justificó la exclusión del impuesto a la cerveza al señalar que es un producto de “amplio consumo social” y el Gobierno busca evitar que los cambios afecten la canasta familiar.

Sin embargo, se mantendrán los incrementos al IVA sobre licores de alto contenido alcohólico. Esta decisión se enmarca en la reducción de la meta de recaudo de la reforma, buscando un proyecto más viable políticamente. En contraste con el debate nacional, la Gobernación de Antioquia ha tomado la iniciativa a nivel regional para mejorar el control fiscal existente. A través de su Secretaría de Hacienda, ha comenzado a implementar una nueva estampilla circular para la señalización de licores comercializados en el departamento. Esta innovación, pionera en el país, busca certificar la legalidad y autenticidad de las bebidas, garantizar el pago del impuesto al consumo y combatir el contrabando y la adulteración. La nueva estampilla incorpora elementos de seguridad avanzada, tecnología blockchain para mejorar la trazabilidad y la transparencia, y permite un ahorro en costos del 53% en comparación con el sistema anterior.