En cuanto al impuesto de renta, aseguró que “solo afectará a personas con ingresos superiores a $10,2 millones mensuales, con un incremento leve en la tarifa que aumenta conforme crecen los ingresos”. Para el impuesto al patrimonio, se contemplan incrementos en las tarifas para quienes posean bienes por encima de los $2.000 millones, de modo que “cuanto más alto sea el patrimonio, mayor será la tarifa”. Adicionalmente, el ministro enfatizó que “el sector financiero debe aportar más a las finanzas del país, sobre todo a los programas sociales que son altamente redistributivos”. Esta estructura busca recaudar los $16,3 billones necesarios para financiar el presupuesto de 2026 sin generar un impacto generalizado en la población, una estrategia que el Gobierno considera clave para lograr el consenso político en el Congreso.