Una vez vencido el plazo, la DIAN activará sus mecanismos de control para quienes no hayan cumplido con su obligación. El proceso sancionatorio comienza con una notificación de "Emplazamiento para declarar", que otorga un mes adicional para presentar la declaración junto con una sanción por extemporaneidad. Si el contribuyente ignora este llamado, la DIAN impone la "Sanción por no declarar", una multa que puede ser considerable, calculada como un porcentaje de los ingresos brutos o del patrimonio. Si la deuda se consolida, la entidad puede iniciar un proceso de cobro coactivo que, en última instancia, faculta a la DIAN para decretar el embargo de cuentas bancarias, vehículos, inmuebles y otros activos del deudor. La entidad recuerda que este año hay ajustes normativos que los declarantes deben tener en cuenta, por lo que es crucial realizar el trámite a tiempo para evitar consecuencias financieras y legales severas.