Este nuevo sistema, que inició su operación en octubre, representa un ahorro en costos del 53 % en comparación con el modelo anterior.
La estampilla circular incorpora elementos de seguridad avanzados, incluyendo tecnología blockchain para asegurar la transparencia, inmutabilidad y trazabilidad de la información asociada a cada producto. Según María Alejandra Escobar Mejía, Directora de Fiscalización y Control, la implementación será progresiva: “Iniciamos con 13 millones de estampillas durante los próximos seis meses”. Durante este periodo de transición, los consumidores podrán encontrar en el mercado tanto la nueva estampilla circular como la tradicional rectangular. Una de las innovaciones clave es que el código de la estampilla se activa únicamente después de confirmar el pago del impuesto al consumo, y su numeración debe coincidir con la línea de producción del licor. Además de proteger la salud pública y la economía formal, esta iniciativa también contribuye a la sostenibilidad ambiental al reducir el consumo de materiales impresos. Con este avance, Antioquia reafirma su compromiso con la modernización de sus sistemas de control fiscal.











