Expertos en materia tributaria y centros de pensamiento han advertido que la ley de financiamiento propuesta por el Gobierno podría tener efectos negativos sobre el ahorro, la inversión y la competitividad del país. El análisis de ANIF concluye que el proyecto “desincentiva el ahorro y la inversión, restringe el crecimiento económico y podría ser ineficaz para garantizar el recaudo en el mediano y largo plazo”. La combinación de un aumento en el impuesto sobre la renta para personas, una ampliación de la base del impuesto al patrimonio y la eliminación de beneficios fiscales crea un entorno menos atractivo para la acumulación de capital. Mauricio Marín Elizalde, socio de Bastet Family and Corporate Consulting, señaló que “más que un impuesto, lo que está en juego es la seguridad patrimonial de las familias y empresas.
Si el país quiere recursos, debe atraer inversión, no ahuyentarla”.
La propuesta también genera un entorno poco competitivo para la inversión extranjera, que enfrenta una tarifa del 35% sobre sociedades y un 30% adicional sobre dividendos para no residentes. La eliminación abrupta de exenciones en sectores como hotelería o energías renovables también podría frenar la inversión en regiones y actividades estratégicas, afectando la confianza empresarial y el desarrollo de nuevos proyectos.
En resumenLa reforma tributaria genera preocupación entre analistas por su potencial impacto negativo en la economía. Se advierte que el aumento de la carga fiscal sobre la renta, el patrimonio y los dividendos, junto con la eliminación de beneficios sectoriales, podría desincentivar el ahorro y la inversión, afectando la competitividad y el crecimiento a largo plazo.