El suceso ha generado conmoción y peticiones de ayuda para reparar las pérdidas materiales. El insólito descubrimiento ocurrió en un contexto de alta tensión regional, coincidiendo con reportes de operaciones militares de Estados Unidos en Venezuela. Según los testimonios de los miembros de la comunidad, una fuerte explosión sacudió la zona, resultando en la destrucción total de una vivienda indígena.

Al inspeccionar el área del impacto, los residentes hallaron fragmentos metálicos que, por sus características, fueron identificados como partes de un misil.

Este evento representa una consecuencia directa y peligrosa de conflictos internacionales en territorios remotos y vulnerables de Colombia.

La comunidad afectada, que sufrió pérdidas materiales significativas, hizo un llamado urgente a las autoridades para recibir asistencia y esclarecer el origen del artefacto. El hallazgo plantea serias preguntas sobre la violación del espacio aéreo colombiano y los riesgos colaterales que enfrentan las poblaciones civiles en zonas fronterizas durante operaciones militares de potencias extranjeras. La situación ha puesto en alerta a las autoridades locales y nacionales, que ahora deben investigar la procedencia de los restos y determinar el alcance del incidente, mientras la comunidad Wayú espera respuestas y apoyo para reconstruir su hogar y recuperar la tranquilidad en su territorio ancestral, ahora inesperadamente convertido en escenario de un conflicto ajeno.