Una usuaria afectada, Alba Mercedes Monje, relató: “No hay medicamentos, no hay ninguno.

Ya no atienden sino hasta hoy y el otro año toca averiguar con la Nueva EPS dónde nos los van a entregar.

Este año me ha tocado comprarlos todos”.

La problemática se enmarca en la profunda crisis financiera del sector salud.

La Nueva EPS, actualmente intervenida por el Gobierno, acumula deudas millonarias con prestadores y proveedores.

Gremios como Afidro advierten que la suspensión de servicios por parte de Colsubsidio es una señal del colapso de las entidades bajo intervención estatal, reflejando una inestabilidad que pone en riesgo la continuidad de la atención. Aunque la Nueva EPS ha indicado que se encuentra definiendo los nuevos gestores farmacéuticos, la falta de una comunicación clara y oportuna a pocos días del cambio ha dejado a millones de pacientes en un limbo sobre el futuro de su salud.