Según la CAR, esta técnica es fundamental debido a la amplia extensión de su jurisdicción, ya que optimiza el uso de tiempo y recursos, y permite diferenciar la planta invasora incluso cuando crece junto a otras especies. Además, la entidad planea involucrar a las comunidades locales a través de aplicaciones tecnológicas para fortalecer el monitoreo colaborativo. El director general de la CAR señaló: “Como resultado de este ejercicio, esperamos contar con firmas espectrales validadas que, mediante el análisis de imágenes satelitales, nos permitan cuantificar la extensión del retamo espinoso, determinar su estado y definir estrategias efectivas de control y manejo”. La información obtenida será una herramienta clave para la gestión integral de esta problemática ambiental y estará disponible para municipios, ONG y universidades.