Con las ganancias de su puesto ha logrado educar a sus hijos, una hazaña en el contexto social del país. Para el Concejo de Bogotá, este reconocimiento no es un simple acto protocolario, sino un mensaje político y social que valora la valentía de los ciudadanos comunes frente a la violencia y el caos. Su elección como Personaje del Año destaca la importancia de la defensa del espacio público y la dignidad del trabajo, convirtiendo a una heroína anónima en un referente para toda la ciudad.