Esta medida se da tras la aprobación de una ley que establece la educación emocional como una cátedra obligatoria en todos los colegios del país. Este cambio representa una modificación significativa en el sistema de evaluación nacional, que tradicionalmente se ha centrado en competencias académicas.
La nueva sección del examen buscará medir habilidades como la autorregulación, la empatía y la toma de decisiones responsables. La inclusión de este componente responde a la Ley de Educación Emocional, que busca dotar a los estudiantes de herramientas para gestionar sus emociones, construir relaciones interpersonales saludables y fomentar una cultura de paz. Al integrar la evaluación de estas competencias en la prueba Saber 11, un examen clave para el acceso a la educación superior en Colombia, el sistema educativo envía un mensaje claro sobre la importancia de la formación integral.
Esta medida busca revalorizar las habilidades socioemocionales, considerándolas tan fundamentales como las materias académicas tradicionales para el desarrollo personal y el éxito futuro de los jóvenes.












