La mujer, que vestía una camiseta con el mensaje “por una mejor calidad de vida y un trato digno”, formaba parte de un grupo de madres de niños con enfermedades especiales que denunciaban meses sin recibir medicamentos, la suspensión de tratamientos y un presunto abandono por parte de las entidades de salud. Según sus testimonios, esta situación estaba deteriorando gravemente la condición clínica de sus hijos.

“Mi hijo se deteriora cada día y nadie responde”, expresó una de las manifestantes, reflejando la angustia de las familias. Tras la viralización del video, la EPS Emssanar emitió un comunicado aclarando que los hechos ocurrieron el viernes 12 de diciembre de 2025 y no el día en que se difundieron masivamente las imágenes. La entidad aseguró que ese mismo día se instaló una mesa de diálogo con las líderes del colectivo ‘Madres 24/7’ y las demás acudientes, llegando a “acuerdos formales que derivaron en la solución de los requerimientos planteados”. Sin embargo, el caso de Marilin Raba, la madre que protagonizó la protesta, ha continuado generando atención. En declaraciones posteriores, Raba afirmó que la EPS no había resuelto la totalidad del caso y que los tratamientos de su hijo seguían suspendidos, lo que pone de manifiesto la persistencia de los problemas en el sistema.