Don Abelardo relató a los medios el dolor que sintió al creer que su nieta había muerto. “Fueron eternos los momentos cuando me dijeron que ella estaba fallecida.
Yo me arrodillo y le digo al Padre Celestial: ‘Devuélvamela, Padre’”, contó.
Poco después, el milagro que pedía se materializó: Ximena logró comunicarse con su familia a través de un video, confirmando que estaba viva.
A pesar de haber sobrevivido, la joven resultó con múltiples laceraciones, tres fracturas y heridas en la cabeza y la espalda, pero se encuentra en condición estable en un hospital de la región. Para su abuelo, la supervivencia de Ximena es una prueba de fe.
“Señor, me la devolviste, me escuchaste.
Lo digo para personas que de pronto no creen, pero Dios existe”, expresó conmovido.
La historia ha resonado en todo el país como un destello de luz en uno de los siniestros viales más dolorosos de los últimos años.













