Según las autoridades, el detenido, con formación profesional en artes gráficas, se había trasladado desde Bogotá hacía unos meses para montar el taller ilegal.
En el allanamiento se encontraron miles de impresiones de billetes de 20 y 50 dólares, así como un completo equipo industrial que incluía planchas, ‘stickers’ de seguridad, tintas litográficas, guillotinas y hasta un probador de billetes, lo que evidencia el alto nivel de sofisticación de la red. Un billete original era utilizado como patrón para asegurar la calidad de las réplicas. El coronel Eddy Raúl Cardona Restrepo, comandante de la Primera Brigada del Ejército, destacó que la operación fue posible gracias a la información suministrada por la comunidad. Las autoridades manejan la hipótesis de que el dinero falsificado tenía como destino la financiación de grupos armados ilegales como el ELN y disidencias de las Farc, lo que agrava la seriedad del delito. Este hallazgo ha encendido las alarmas en Boyacá, un departamento donde no se tenía registro reciente de este tipo de fábricas clandestinas.













