Muchos residentes evacuaron sus viviendas en pijama en plena madrugada.

El periodista Felipe Zuleta relató en Blu Radio una anécdota curiosa: “yo salí y me encontré a una vecina que tenía la pijama del último temblor, yo le dije que si no tenía para comprarse otra”.

Este tipo de comentarios reflejó el tono general en las redes, donde los usuarios compartieron videos de sus mascotas durmiendo durante el sismo, chistes sobre estar "acostumbrados" y memes sobre la recurrencia de los temblores. El Servicio Geológico Colombiano (SGC) recibió más de 4.000 reportes ciudadanos de 482 municipios solo para ese evento, explicando que la profundidad del sismo fue la razón por la que se sintió en un área tan extensa. Otros temblores de menor magnitud se reportaron en los días siguientes, manteniendo el tema en la conversación pública y destacando la resiliencia y el característico sentido del humor de los colombianos ante los fenómenos naturales.