La respuesta de las autoridades ha sido contundente.

El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, condenó enérgicamente estos actos y anunció una recompensa de hasta 20 millones de pesos por información que permita identificar y judicializar a los responsables del suceso en Remedios. Las autoridades han calificado esta práctica no como un juego, sino como un acto irresponsable que pone en grave peligro la integridad tanto de los participantes como de la ciudadanía en general, haciendo un llamado a la comunidad para que denuncie estos hechos y a los padres para que controlen las actividades de sus hijos.