La fuga fue ejecutada por Pedro Nieves Mosquera, un recluso con un prontuario criminal destacado que incluye condenas previas y reincidencia. La técnica del 'cambiazo' consiste en que un interno intercambia su lugar con un visitante, aprovechando similitudes físicas o fallas en la verificación de identidad para salir del penal sin ser detectado. En este caso, la alerta se encendió cuando las autoridades penitenciarias notaron el intercambio entre el recluso y un visitante, quien permaneció dentro de la cárcel mientras Nieves Mosquera abandonaba las instalaciones. Este método, que parece sacado de un guion cinematográfico, revela una planificación meticulosa y posiblemente la complicidad de terceros, tanto dentro como fuera de la prisión. El hecho de que ocurriera durante una fecha de alta afluencia de visitantes, como el Día de las Velitas, sugiere que los implicados buscaron aprovechar la congestión para minimizar las probabilidades de ser descubiertos. La trayectoria delictiva de Nieves Mosquera, marcada por crímenes coordinados incluso desde la prisión, agrava la situación y genera una alerta sobre el riesgo que representa para la seguridad ciudadana.

El incidente ha obligado a las autoridades a iniciar una investigación exhaustiva para determinar las fallas exactas en los procedimientos de control y para recapturar al fugitivo, cuya evasión demuestra una vulnerabilidad crítica en uno de los centros de reclusión más importantes del país.