Las autoridades recomendaron tomar la Carrera Séptima como ruta alterna para mitigar el embotellamiento.

La hipótesis principal que se maneja es una falla estructural del chasis del tractocamión. El material explosivo tuvo que ser traspasado a otro vehículo en un delicado operativo que se prolongó por varias horas, evidenciando la complejidad de gestionar una emergencia de esta naturaleza en una arteria vial tan crucial para la ciudad.