La secta Lev Tahor es conocida internacionalmente por sus prácticas radicales, su estilo de vida aislado y las graves acusaciones que enfrentan varios de sus líderes en países como Estados Unidos y Guatemala por delitos que incluyen secuestro, abuso y explotación sexual infantil.
Tras el operativo, que contó con el apoyo del Gaula Militar, los 26 extranjeros fueron trasladados a un centro de servicios migratorios en Medellín.
Los menores quedaron bajo la protección del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) para garantizar sus derechos. La comunidad judía organizada en Colombia, a través del rabino Alfredo Goldschmidt, se desmarcó del grupo, calificándolos de "locos que no hacían daño" en sus inicios, pero que ahora son "absolutamente rechazados" y considerados un "grupo de criminales" por sus prácticas de matrimonios forzados y abuso.
La periodista Vanessa de la Torre expresó su asombro ante el caso, diciendo: "Qué cosa tan horrorosa esta gente.
(...) Estos son unos locos".
Las autoridades investigan si la intención de la secta era establecerse en Colombia, mientras que el alcalde de Yarumal indicó que, según la información inicial, el grupo estaba "de paso".













