Una manifestación en Bogotá derivó en violentos enfrentamientos, durante los cuales al menos cuatro policías de la Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden (UNDMO) resultaron heridos por flechas lanzadas por manifestantes. El ataque, ocurrido en las inmediaciones de la Embajada de Estados Unidos, ha sido calificado por las autoridades como un "intento de homicidio" y una "acción planeada y coordinada". Los disturbios se registraron el viernes 17 de octubre durante una movilización convocada por el Congreso de los Pueblos, que agrupa a comunidades indígenas, campesinas y afrodescendientes. Según los reportes, un grupo de manifestantes, algunos de ellos encapuchados, utilizó arcos, flechas, artefactos incendiarios y objetos contundentes para atacar a la fuerza pública y las instalaciones diplomáticas.
Los cuatro uniformados heridos recibieron impactos de flecha en el rostro, brazos, piernas y cadera, y fueron trasladados a centros asistenciales.
La reacción de las autoridades fue contundente. El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, calificó los hechos como un "ataque organizado y premeditado por parte de delincuentes y milicias de choque" y anunció la interposición de una denuncia penal por delitos como terrorismo, asonada y violencia contra servidor público. Por su parte, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, lo describió como un "intento de homicidio" y ofreció una recompensa de hasta 20 millones de pesos por información que conduzca a la captura de los responsables. Incluso el presidente Gustavo Petro condenó los ataques, señalando que se produjeron después de haber llegado a un acuerdo con el Congreso de los Pueblos para levantar los bloqueos.
En resumenEl uso de arcos y flechas en una protesta en la capital ha generado una condena unánime por parte de las autoridades. El hecho, que dejó cuatro policías heridos, es investigado no como un acto de manifestación legítima, sino como un ataque violento y premeditado, lo que ha motivado una denuncia penal por terrorismo y el ofrecimiento de una recompensa para capturar a los responsables.