Un carnicero falleció en el barrio Pescaíto de Santa Marta tras sufrir una descarga eléctrica, pero la tragedia se vio agravada por la falta de ambulancias, lo que obligó a sus compañeros y vecinos a trasladarlo en brazos a un centro asistencial. El suceso ha generado indignación y cuestionamientos sobre la capacidad de respuesta del sistema de emergencias médicas en la ciudad. La víctima, identificada como Roque David Argüello, se encontraba en su puesto de trabajo en la calle 8 con carrera 8 cuando, por razones aún desconocidas, entró en contacto con un cable energizado, sufriendo una fuerte descarga que lo hizo caer al suelo.
Sus compañeros intentaron auxiliarlo de inmediato y solicitaron una ambulancia al número de emergencias.
Según relataron los testigos, la cercana clínica La Castellana informó no tener una unidad disponible y ninguna otra ambulancia llegó al lugar del accidente. Ante la desesperación y la urgencia de la situación, sus compañeros de trabajo y vecinos del sector tomaron la decisión de cargarlo en brazos y llevarlo ellos mismos por la calle hasta el centro asistencial. A pesar de los esfuerzos de la comunidad y del personal médico que le practicó maniobras de reanimación al llegar a la clínica, Argüello falleció debido a la gravedad de las lesiones eléctricas internas. El incidente ha provocado una ola de indignación entre los habitantes de Santa Marta, quienes denuncian la precaria capacidad de respuesta del sistema de urgencias de la ciudad y cuestionan cómo una situación de vida o muerte puede depender de la improvisación de los ciudadanos ante la ausencia de un servicio esencial.
En resumenLa muerte del carnicero en Pescaíto no fue solo un accidente laboral, sino también una evidencia de las fallas críticas en el sistema de emergencias de Santa Marta. La imagen de sus compañeros llevándolo en brazos resalta una dolorosa realidad sobre la falta de recursos y la necesidad urgente de fortalecer la atención médica prehospitalaria en la ciudad.