Las cifras sobre las bajas han trascendido de manera fragmentada.
Un alto funcionario venezolano, citado por The New York Times, estimó que la operación dejó al menos 40 muertos.
Oficialmente, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana de Venezuela informó del fallecimiento de 24 de sus soldados, quienes, según un comunicado, "jamás se doblegaron" ante una fuerza tecnológicamente superior. Por su parte, el gobierno de Cuba confirmó la muerte de 32 de sus militares, entre ellos dos coroneles y otros oficiales de alto rango del Ministerio del Interior y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, quienes "cayeron tras una férrea resistencia en combate directo contra los atacantes o como resultado de los bombardeos". La presencia de este personal cubano, que según analistas conformaba el primer círculo de seguridad de Maduro, fue así confirmada trágicamente.
A estas bajas militares se suman las víctimas civiles.
Entre ellas se encuentra Rosa Elena González, una mujer de 80 años cuyo apartamento quedó destruido, y Yohana Rodríguez Sierra, una ciudadana colombiana de 45 años que murió en los bombardeos en el estado Miranda.












