Esta advertencia fue percibida como una amenaza directa, no solo diplomática sino potencialmente militar.

De manera similar, en una entrevista con Fox News, Trump se refirió a la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, afirmando que "está muy asustada de los cárteles" y que "algo tendremos que hacer con México". Estas declaraciones han generado una profunda preocupación en América Latina, ya que se interpretan como el resurgimiento de una política exterior estadounidense unilateral y agresiva, donde la soberanía de las naciones vecinas queda supeditada a los intereses de seguridad de Washington. La postura de Trump ha sido calificada de "insolente" y "falaz", y ha provocado respuestas de rechazo por parte de los gobiernos aludidos, que defienden su soberanía y critican la injerencia estadounidense.