Dentro del país, los líderes opositores María Corina Machado y Edmundo González se pronunciaron afirmando que “llegó la hora” de la transición democrática. En las calles de Caracas, los sentimientos eran mixtos: algunos ciudadanos expresaban alegría y alivio, mientras otros sentían humillación y rabia por la violación de la soberanía nacional. Ante el temor a la escasez y la inestabilidad, se reportaron largas filas en supermercados y panaderías.

Del lado del oficialismo, figuras como Diosdado Cabello, ministro del Interior, hicieron un llamado a la calma y pidieron al pueblo no “facilitarle las cosas al enemigo invasor”.

El fiscal general, Tarek William Saab, y otros altos funcionarios denunciaron la intervención y llamaron a movilizaciones para exigir la liberación de Maduro. La situación ha dejado a la población en un estado de tensión e incertidumbre sobre el futuro inmediato del país.