El presidente argentino, Javier Milei, aplaudió la noticia con su lema “viva la libertad, carajo”, mientras que el mandatario ecuatoriano, Daniel Noboa, declaró que “a todos los criminales narcochavistas les llega su hora”.

Gobiernos como los de Paraguay y Uruguay también se mostraron a favor. En Europa, la reacción fue más cautelosa; Francia, por ejemplo, denunció el uso de la fuerza al margen del derecho internacional, aunque reconoció que el régimen de Maduro había privado a los venezolanos de sus libertades.