UU. en el Caribe, asegurando que “amenazan la paz y la seguridad en América Latina”. El apoyo se materializó en una conversación telefónica entre el canciller venezolano, Yván Gil, y su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, en la que Moscú reafirmó su “pleno respaldo político y diplomático” y ofreció “toda su cooperación” ante lo que Caracas considera “agresiones”. Lavrov expresó su “profunda preocupación” por la escalada y se comprometió a coordinar posiciones en foros internacionales.

Sin embargo, los artículos señalan que este apoyo, aunque firme en el ámbito diplomático, no se ha traducido en un compromiso de defensa militar en caso de una agresión. Desde Washington, figuras como el secretario de Estado Marco Rubio han minimizado el respaldo ruso, argumentando que Moscú tiene “las manos ocupadas” con la guerra en Ucrania, lo que limitaría su capacidad de influencia directa en el Caribe.