El canciller ruso, Serguéi Lavrov, en conversación telefónica con su homólogo venezolano, Yván Gil, reafirmó el “pleno respaldo político y diplomático” de Moscú y ofreció “toda su cooperación”. Rusia expresó su “profunda preocupación” por la escalada en el mar Caribe, advirtiendo sobre las graves consecuencias para la seguridad de la navegación internacional. Por su parte, China acusó a Washington de “violar el derecho internacional” mediante la “incautación arbitraria de los buques de otro país”. Un portavoz de la cancillería china afirmó que su país “se opone sistemáticamente a las sanciones unilaterales ilegales” y a cualquier “intimidación unilateral”.

Este apoyo coordinado en foros internacionales busca contrarrestar la ofensiva estadounidense y defender los principios de soberanía y no injerencia. A pesar del fuerte respaldo diplomático, los artículos señalan que ninguna de las dos potencias se ha comprometido a una defensa militar de Venezuela en caso de una agresión directa.