Esta decisión se produjo después de que Caracas atribuyera a la nación vecina un papel en la incautación del buque 'Skipper'. Estas acciones demuestran la táctica de Venezuela de apoyarse en una red de aliados no occidentales para resistir las sanciones, mientras utiliza sus recursos energéticos para ejercer influencia y responder a lo que considera actos hostiles en su contra.