En un pronunciamiento público, Petro afirmó que “la patria de Bolívar no debe ser invadida ni por extranjeros, ni por retóricas vacías, ni por cárceles del alma. La patria de Bolívar se defiende con más democracia y soberanía”.
Su propuesta de amnistía general tiene como objetivo abrir un camino hacia la reconciliación nacional, mientras que un gobierno de transición serviría como mecanismo para garantizar elecciones libres y transparentes.
Esta iniciativa se produce en un contexto de alta tensión entre Caracas y Washington, y busca ofrecer una alternativa al enfrentamiento directo.
El mandatario colombiano también ha sido crítico con la falta de una respuesta coordinada en la región ante las acciones militares de Estados Unidos en el Caribe, señalando que el Caribe “no tiene aguas internacionales” y que cualquier operación afecta directamente a los países vecinos. Su postura lo distancia tanto de la estrategia de máxima presión de Washington como de la línea dura de la oposición venezolana, intentando forjar una tercera vía basada en el diálogo y el respeto a la soberanía. Aunque la propuesta busca posicionar a Colombia como un actor clave, genera debate sobre su viabilidad y el riesgo de que una amnistía favorezca la impunidad.












